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Tercera edad

La tercera edad suele describirse como una época de descanso, reflexión y de oportunidades para hacer cosas que quedaron postergadas mientras uno criaba a los hijos y desarrollaba su profesión. Lamentablemente, el proceso de envejecimiento no es siempre tan idílico. Envejecer no es sólo un proceso por el que perdemos nuestros signos externos de juventud. El envejecimiento afecta también a nuestra salud mental, a muchas de nuestras funciones cognitivas más importantes tales como la memoria, la capacidad de concentración y planificación, la velocidad de pensamiento y acceso a palabras e ideas, formando parte del envejecimiento normal. El envejecimiento en la tercera edad causa a veces miedo, angustia, pero envejecer es un proceso natural de la persona y debemos aprender a vivir tranquilos este proceso sin pensar en que puede haber un trastorno.

Las funciones cognitivas están presentes en todas las actividades que realizamos en nuestra vida diaria (asearnos, vestirnos, hacer la compra…). Cuidar e intentar mantener en buen estado estos procesos intelectuales en la tercera edad, es esencial para el bienestar físico y emocional, la salud mental del individuo y para disfrutar de una salud integral.

¿Cúales son los problemas más habituales en la tercera edad?
Los puntos más comunes


Desde nuestro centro de Psicología en Bilbao, consideramos que en la tercera edad pueden aparecer los mismos problemas psicológicos que a cualquier otra edad, las alteraciones emocionales y psicológicas, que se dan con mayor frecuencia en esta etapa de la vida son las alteraciones del estado de ánimo (depresión), el deterioro de las capacidades cognitivas y psicomotrices (que pueden ir desde un deterioro leve a una demencia), procesos de duelo, disfunciones sexuales, desarrollo de fobias (por ejemplo, miedo a caerse), y trastornos del sueño.

Los dos trastornos psicológicos que más afectan a la tercera edad y que demandan mas ayuda psicológica en esta etapa son: las demencias y la depresión.

  Demencia  
  Depresión  

La demencia no es una enfermedad específica. Es un término general que describe una amplia variedad de síntomas relacionados con el deterioro de la memoria u otras capacidades de razonamiento, que es lo suficientemente grave como para reducir la capacidad de una persona para realizar las actividades cotidianas y limita su autonomía personal.

La demencia esta causada por el deterioro de las células del cerebro. Este daño interfiere con la capacidad de las células del cerebro para comunicarse entre sí. Cuando las células del cerebro no pueden comunicarse con normalidad, el razonamiento, la conducta y los sentimientos pueden verse afectados.


Signos de alerta de la demencia
¿Cómo detectarla a tiempo?


En nuestro centro de psicología en Bilbao, lo primero que llevamos a cabo es una evaluación neuropsicológica para la realización de un diagnóstico diferencial entre demencias y deterioro cognitivo asociado a la edad, ya que el tener problemas de memoria, no significa que tengan Alzheimer u otro tipo de demencia. El diagnóstico temprano permite que la persona obtenga el máximo beneficio de las terapias psicológicas disponibles y le ofrece la oportunidad de participar, de forma voluntaria, en estudios o ensayos clínicos, dándole tiempo para planificar su futuro.

Si bien los síntomas de la demencia pueden variar mucho, la pérdida de memoria, unida a desorientación y dificultades para realizar normalmente actividades que formaban parte de su vida cotidiana, pueden ser los primeros indicios de que una persona este afectada por una demencia.

Los primeros síntomas de la demencia pueden ser diferentes en cada persona:

  • Desorientación en el tiempo (no saber qué día es) y en el espacio (perderse por calles familiares).
  • Trastornos del lenguaje: perder el hilo de la conversación, olvidar el nombre de palabras cotidianas, repetir lo que ya habías dicho por no recordar que lo habías hecho ya.
  • Olvidar cosas con mayor frecuencia de la habitual.
  • Desinterés por las cosas ya que se vuelven demasiado complicadas.
  • Dificultades para realizar tareas domésticas habituales (cocinar, poner una lavadora, hacer la compra…).
  • Cambios de humor y de personalidad.
  • Tendencia al aislamiento y evitar relaciones interpersonales.

Los dos tipos más comunes de demencia son:

  • Enfermedad de Alzheimer:
La enfermedad de Alzheimer es la más común de las demencias.

Es consecuencia de la degeneración de las células nerviosas de la sustancia gris del cerebro. Su curso es progresivo y de momento irreversible e incurable. Comienza con un deterioro cognitivo importante del paciente que le termina desconectando de la realidad, junto a un deterioro físico progresivo.

La enfermedad de Alzheimer consiste en alteraciones de la memoria y el aprendizaje, en una dificultad para aprender situaciones nuevas y en un olvido progresivo de conceptos ya sabidos. El enfermo de Alzheimer, pierde cada día algo que ya sabía.

  • Demencia vascular:
La demencia vascular, es la segunda causa mas frecuentes de las demencias, después de la enfermedad de Alzheimer.

En este tipo de demencia se producen repetidos infartos cerebrales que destruyen pequeñas zonas del cerebro. El efecto de estas lesiones es lo que produce la sintomatología propia de este trastorno neurodegenerativo, un declive cognitivo en uno o mas dominios cognitivos (atención, aprendizaje, memoria, lenguaje, cognición social…)

Tratamiento
¿Qué tipo de programa utilizamos?

Tanto en el caso del envejecimiento normal como en las fases iniciales de la demencia, es conveniente llevar a cabo una terapia psicológica, conocida como estimulación cognitiva.

El entrenamiento mental es un tipo de intervención psicológica en el que el psicólogo aprovecha los recursos de memoria existentes, favoreciendo su ejercicio, y los preserva mediante el desarrollo de tareas con el fin de frenar el deterioro.

Las distintas áreas cognitivas no funcionan por separado, por lo que a la hora de intervenir en una de ellas, como puede ser la memoria, se trabajan conjuntamente otras áreas: lenguaje, atención, percepción... siendo así un entrenamiento multifactorial.

Esta terapia psicológica va dirigida a:

  • A aquellas personas que presenten una pérdida de memoria que les incapacite para ser autónomos y que tengan un diagnóstico de demencia en fase inicial o leve.
  • Personas interesadas en prevenir la pérdida de memoria u otras capacidades intelectuales como consecuencia del envejecimiento o de una menor actividad intelectual como puede ser el caso de la jubilación.

Los objetivos que persigue son:

  • Estimular y mantener las capacidades mentales: memoria, lenguaje, atención y orientación.
  • Dar seguridad e incrementar la autonomía del paciente.
  • Evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales.
  • Mejorar la calidad de vida.

Depresión
¿Qué nos puede llevar a esto?

En el ámbito psicológico hay una serie de situaciones estresantes que pueden deteriorar nuestra salud mental y desencadenar una depresión en edades avanzadas, tales como:

  • Mayor frecuencia de situaciones sociales adversas.
  • Trastornos médicos debilitantes.
  • Cambios físicos: pérdida de audición, de visión…
  • Pérdida de familiares o amigos, viudedad o enfermedad de seres queridos.
  • Alteraciones del sueño.
  • Falta de apoyo familiar y/o social.
  • Recursos económicos limitados.
  • Pérdida de capacidad o habilidad para realizar las actividades de la vida cotidiana.
  • Ser cuidador de un familiar enfermo.
  • Problemas relacionales (con la pareja, familia o amigos).
  • Perdida de roles, que limita su papel social.
Los problemas de salud mental manifestados en la tercera edad provocan un malestar emocional significativo que puede derivar en tristeza, ansiedad, sentimientos de soledad, sensación de no ser productivos y útiles, aislamiento social, miedo a la muerte, dificultades de adaptación al ambiente e inadecuación de las tareas, aumento de la irritabilidad, agresividad, rigidez de pensamiento, empobrecimiento de la autoestima, pérdida de la ilusión por las cosas y del sentido de la vida.

En Inicia Psicólogos Bilbao, nos centramos en cuatro áreas sobre las que prestamos nuestra ayuda psicológica en la tercera edad, facilitando y promoviendo un envejecimiento más activo y más saludable:

  • El estilo de vida y el funcionamiento físico, con la promoción de hábitos saludables.
  • La mejora del funcionamiento cognitivo, a través de la estimulación cognitiva.
  • El mantenimiento del nivel de funcionamiento afectivo y de afrontamiento, con entrenamiento en habilidades emocionales, solución de problemas, locus de control interno…
  • El interés en el funcionamiento social y participativo, con el desarrollo de habilidades sociales.

En nuestro centro de psicología en Bilbao, no olvidamos a una figura muy importante en este proceso, el Cuidador Informal, prestando desde Inicia Psicólogos Bilbao, un lugar de escucha y acompañamiento a los cuidadores en manejo de personas mayores dependientes, donde puedan abrirse para expresar sus necesidades, miedos… Sentirse escuchados en estos momentos de cambio, de incertidumbre, de perdida… les prestamos una ayuda psicológica de acompañamiento durante este proceso.